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13 jun 2010

27 abr 2010

sueños imposibles



Hoy he venido de Benalup-Casa Viejas, un pueblo blanco muy familiar, y ya grande, a muy pocos días (¡unos cinco!) de comenzar por fin lo que me proponía: muy lentamente. Pero eso sí, sin desviarme de mi propósito más profundo. Y con eso me basta para estar ya más batallador. Con dificultades lógicas, previsibles, las corrientes hoy en día:son nada comparadas con las de muchos, aquí.

Y al dirigirme de nuevo a la costa, he pasado por una llanura que en tiempos no tan lejanos como dicen los cuentos (solo hace cuarenta años), era un humedal de superficie considerable, situación inmejorable (para quienes llegan al punto de paso entre continentes, volando) y población más que importante. Se consideró una zona de "riesgo sanitario", se desecó, y se extendió sobre ella una alfombra de cultivos, que han pasado por las dificultades de suelos salinos y azufrosos. Cuando pasaba viéndola, pensaba en el valor que podría tener en un futuro para las generaciones que se sientan hoy tras los pupitres, ajenos e ignorantes a ello.

Mientras en Europa carecen de riqueza en diversidad, aquí la hemos tenido y la tenemos ¡aún!, pero ni la vemos ni la entendemos. A más del valor que tiene difícil medida objetiva (el placer de mantener vivas superficies con vida como esta), está el valor que adquirirán pocos sitios en el Mundo por su riqueza en diversidad, y que poseerán un valor aún mayor (siempre el valor) por su atractivo. Me siento un iluso, un loco en una estepa, hablando una lengua muerta, un bobo entre poblaciones en las que a veces el escombro no molesta.

Puestos a contar cuentos, sería un bello cuento que los hijos de los actuales andaluces consiguieran les devolviesen estas marmitas en el arco iris, pero luchando ellos por ellas. ¿Sucederá? Vamos camino de pasar puertas, y pelear con manos todavía limpias.

(España camisa blanca de mi esperanza: Blas de Otero)

22 mar 2010

al hilo de cómo suena el bolsillo

Ya que estoy en vena, y en breve se me irá por otro lado de más belleza y disfrute, pues voy a soltar lo que me brota. Y es que el bolsillo es una compleja traducción de nuestra educación para con cuanto tenemos en esta vida.

Qué prefieres, seguir haciendo algo que te empobrece, pagando por ello cada día un poco más de forma imparable, o dejar de hacerlo, y además volver a sentirte bien? Es una pregunta respondida, con trampa, lo reconozco.  Pero me expongo gustosamente a encontrar quien me diga que esto no es así. Hablo de un tema durito, está escondido en cada rincón de nuestra casa, de nuestras actividades, en nuestro balance. Es el coste de hacer las cosas mal, y seguir haciéndolas. (leer más)

20 mar 2010

cosas que serán habituales

Cuando entré en casa hoy, estuve a muy poco de ponerme a escribir sobre la luna que teníamos en estas tierras esta noche. Se insinuaba tras las brumas de noche. Seductora. Pero me he desviado. El correo de ayer me ha picado enormemente, y como ya estoy en vena de no parar de hacer lo que me apetece, pues hala, a ello vamos.

Cuando tenemos que reponer el frigorífico, tan tranquilos compramos todo, dispuesto en las estanterías, reluciente, con magníficos sabores que se intuyen, que no imaginamos en absoluto que en pocos años nos habituaremos a ver la realidad de ese mundo irreal, el de los hipermercados. Como nos acostumbramos a los derechos, a la ley, a todo lo bueno, a todo lo que nos tranquiliza. 

Los campos de cultivos son los culpables del post. (leer más)